Tecnología Blockchain, o cómo evitar los intermediarios

El pasado 27 de Abril de 2018, BBVA se convirtió en el primer banco “tradicional” en emitir un préstamo mediante la tecnología de cadena de bloques (Blockchain o DLT, “Distributed Ledger Technology”). En una entrevista al Financial Times, la entidad indicó que se llevó a término todo el proceso del préstamo, desde la negociación de las condiciones hasta la firma final, en un libro mayor distribuido. En dicho libro, tanto el prestamista como el prestatario, estaban constantemente informados del progreso del mismo. Esta entidad bancaria, en este proyecto piloto, utilizó una cadena de bloques privada para realizar la negociación y completar el préstamo corporativo de unos 75 millones de euros aproximadamente. Tras esto, la operación se persistió en la blockchain pública de Ethereum, y todo ello en unas pocas horas.

Una operación de este tipo, en el mercado financiero tradicional, podría costar unos cuantos días en formalizarse. De ahí que la ganancia en tiempo sea realmente notable. La noticia anterior viene a describir una implementación real de una de las tecnologías más disruptivas de los últimos años, la tecnología Blockchain o DLT. Aunque muy relacionada con las criptomonedas, ésta es una tecnología que no sólo aplica en el sector financiero. Como veremos más adelante, sus posibilidades son infinitas.

¿Qué es la tecnología Blockchain?

Pero entonces, ¿qué es esto de “la blockchain”? Podemos decir que se trata de una base de datos distribuida que funciona a modo de libro de contabilidad (registro de transacciones de entrada-salida). Y, ¿qué utilidad tiene? Con blockchain se consigue poner de acuerdo dos partes, que en un principio no se conocen, entre las que se construye una relación de confianza y que sirve para realizar una transacción entre las misma. Es decir, podemos eliminar a los intermediarios que intervienen en muchos tipos de transacciones. Si vamos al lado técnico, podemos decir que se trata de bloques de información enlazados sobre una red P2P, que están unidos entre sí mediante algoritmos de criptografía.

Una de sus aplicaciones más conocidas

La más conocida aplicación de esta tecnología data de 2.009. Se utilizó para llevar a cabo el registro de la criptomoneda Bitcoin. Mucha incertidumbre y leyenda rodea el nacimiento de esta criptomoneda o su protocolo. Casi todo el mérito se le atribuye a un tal Satoshi Nakamoto. No se sabe mucho de esta persona o de este grupo de personas, salvo la publicación de un “paper” llamado «Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System» en octubre de 2.008, y diversos posts en la lista de correo de criptografía “metzdowd.com”.

Lo interesante de la arquitectura que propone Satoshi es la inteligente combinación de tecnologías y algoritmos que fueron creados mucho antes, como son los árboles de Merkle,  la tolerancia a fallos (problema de los generales bizantinos), las monedas digitales, algoritmo SHA-256, etc. El objetivo de Satoshi, con la cadena de bloques de Bitcoin, es eliminar a los intermediarios que centralizan los procesos, las operaciones y las formas de comercio actuales empleando software libre y abierto; al final, buscaba la democratización de dichos sistemas de relación. Para darle más valor a la leyenda de Satoshi, se dice que la cantidad de bitcoins existentes en las direcciones que gestionó esta “persona” ascienden a 1.000.000. Hoy hablamos que cada bitcoin tiene un valor de 7.200$ aproximadamente; hagan sus cálculos.

A modo de curiosidad, Satoshi Nakamoto apareció durante un breve tiempo en la famosa lista Forbes. No obstante, entiendo que al desconocer su identidad real eliminaron la entrada. Un reportaje muy interesante en Netflix y algunas entradas en wikipedia, entre otros, hablan de la búsqueda de la identidad real de Satoshi Nakamoto.

Pero existen algunas barreras… ¿Cuáles?

A día de hoy, la gran mayoría de los proyectos de blockchain de entidades públicas o privadas no cumplen con el estándar de facto de este tipo de proyectos: es descentralizado, usar cifrado, consigue la inmutabilidad o persistencia, distribuido y está tokenizado. En muchos casos se consiguen la mayoría de estos objetivos empleando tecnologías tradicionales y por tanto confiables, como las bases de datos relacionales, mensajería o el uso del cloud. En muchos de estos proyectos no se emplea la tokenización, como en el caso que iniciaba mi artículo, y sirve puramente para disponer de un sistema de registro.

Existen más barreras actualmente insalvables, las cuales impiden la adopción de esta tecnología en un breve espacio de tiempo.  Algunas de la barreras serían las siguientes:

  • Marco legal cambiante.
  • Clasificación de los criptoactivos a nivel tributario y contable.
  • Falta de escalabilidad.
  • Problemas de seguridad.
  • Carencia de modelos de gobierno y estándares definidos.
  • Nula estandarización de protocolos.
  • Escasa madurez de los proyectos.

Según el informe de Gartner, “Blockchain Status 2018: Market Adoption Reality”, solamente el 1% de los CIOs de las empresas sondeadas indicaron que están tomando cualquier medida de adopción de la cadena de bloques, el 14% tiene planes a medio o largo plazo y solamente el 8% de los CIOs están en planificación a corto plazo algún proyecto piloto. Por tanto, el 77% restante no piensa en nada relacionado con esta tecnología. Se indica también en Gartner que, el periodo de crecimiento de la blockchain será del 2025 en adelante. Veremos que ocurre en los próximos años con interés y si dichas predicciones se cumplen.

Blockchain gráfico planes de acción Gartner
Datos recogidos del informe de Gartner: “Blockchain Status 2018: Market Adoption Reality”

La solución: alianzas o consorcios

Las empresas por sí solas no pueden salvar esas barreras. Gracias a los consorcios o alianzas, estas tecnologías están tomando gran relevancia en estos tiempos. Desde esos organismos se están dando apoyo a las empresas para forzar la madurez de la tecnología blockchain, probando distintos MVP o prototipos e intentado conseguir productos y/o aplicaciones reales en los mercados donde son líderes. A modo de ejemplo, aquí podemos ver  algunos consorcios o alianzas que existen actualmente en el panorama de blockchain:

  • Alastria (multisectorial y español): con entidades como Bankia, Santander, BBVA, entre otras.
  • R3 (multisectorial e internacional): Amazon y CapGemini son parte de sus socios.
  • B3i (aseguradoras y reaseguradoras): Allianz, Aegon, Generali y Zurich, como ejemplo.
  • BiTA (alianza para transporte y logística): PyG, Salesforce, Ups, etc.

Aplicaciones de interés (clasificadas por tipología)

Para concluir, no me gustaría terminar dejando un mal sabor de boca en el lector o lectora, y que piense que no hay proyectos reales o poco maduros tras la denominación blockchain. Por ello, me gustaría enumerar algunas aplicaciones (clasificadas por tipología) que personalmente me atraen a día de hoy (Junio, 2018). Todas ellas pueden ayudar a conocer un poco más el mundo de las criptomonedas y la tecnología blockchain.

  • Criptomonedas: Más de 1.600 monedas forman el listado que podemos ver en Coin Market Cap, con gran diversidad de usos.
  • Transacciones y sistemas de pago.
  • Registro de documentos, patentes: “Proof of existence”.
  • Cadena de suministro: desde eliminar la ingente documentación para un transporte marítimo hasta mejorar los sistemas de trazabilidad de los productos alimenticios.
  • “Smart contracts” o contratos inteligentes: un buen ejemplo sería la red Ethereum y todo el enjambre de ICOs (“Initial Coin Offering”) que podemos encontrar hoy en día en el calendario de TokenMarket.
  • Dapps (aplicaciones descentralizadas): otro listado embrionario de aplicaciones en “State Of The Dapps”.
  • Industria del videojuego: Modelo “Cryptoitem Gacha” en el juego Spells of Genesis de BitCrystals.
  • Voto electrónico: “Follow my vote”.
  • Almacenamiento en cloud distribudio: “Storj.io”.

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